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Por qué y cómo elegir correctamente tu fuente de alimentación

Cuando estamos considerando armar un PC de sobremesa nuevo solemos escoger detenidamente los componentes más “importantes” que afectarán directamente al desempeño de nuestro ordenador, por ejemplo, elegimos meticulosamente nuestro procesador, para el cual analizamos las distintas opciones de motherboards existentes en el mercado, no solo pensando en el presente, sino a sabiendas de que en un futuro posiblemente hagamos algún tipo de mejora/expansión y elegimos aquellas que nos permiten esos avances.

Además, también solemos detenernos en las memorias e incluso hoy día también dedicamos algo de tiempo a buscar un disco de estado sólido. Sobre las primeras, apuntamos a conseguir aquellas que nos permitan contar con la mayor desempeño y frecuencia posible, consideramos los tamaños, e incluso nos fijamos si nuestra placa madre aumenta su rendimiento con dos memorias en lugar de una, por ejemplo, analizando si dispone de tecnología Dual Channel, etc.

Sin embargo, debemos tener presente que uno de los componentes más importantes y cruciales es precisamente la fuente de alimentación, esto se debe a que una incorrecta elección podría impedirnos brindar los vatios necesarios para el funcionamiento del PC, de este modo podría ocurrir que no llegue suficiente corriente para mantener todo el equipo en funcionamiento. generando interrupciones que podrían estropear tu equipo, además, tampoco podrás asegurarte de que, por ejemplo, tu sistema de refrigeración por medio de ventiladores, etc, funcione correctamente y eso podría provocar picos de temperatura que también derivarán en interrupciones que producirán fallas y un montón de problemas evitables si calculas los vatios que necesitará tu computadora.

En ese sentido, sabemos que es muy difícil hacer la cuenta de cuántos vatios necesitaría tu ordenador, esto es así ya que debemos ir considerando componente por componente cuál es su requerimiento energético, esto incluso suele variar mucho entre las distintas tarjetas gráficas y demás, por lo que te sugerimos hacer uso de una calculadora de vatios que necesita un pc, de este modo te asegurarás de que estás calculando de forma adecuada y mucho más precisa lo que requerirás. Una vez hecho ese cálculo ya podrás analizar el mercado y las distintas opciones, siempre sabiendo y teniendo presente que en el mercado existen algunas fuentes de alimentación que no otorgan todo lo que indican, es muy importante ver qué certificación disponen.

Si estás armando un PC altamente potente que requerirá de un gran valor energético te recomendamos ir por una fuente de alimentación que disponga de certificación de 80 Silver Plus, existen certificados superiores (80 Gold Plus y 80 Platinum Plus), un escalón por encima podría ser apropiado, pero ir por una fuente Platinum quizá es una solución más pensada para equipos muy concretos con exigencias altamente elevadas, esto es principalmente debido a la relación calidad/costo, ya que las diferencias entre un Gold y un Platinum podrían no representar beneficios realmente para la mayoría de los casos.

Para finalizar, destacar que esto no es algo que debamos considerar solo cuando armamos un nuevo PC, sino también cuando añadimos nuevos componentes a nuestra computadora o incluso cuando se ha quemado la antigua fuente de alimentación, que de hecho, podría ser consecuencia de una capacidad inadecuada.

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